July 22 2014, 8:23 PM Por: Eduardo Stanley

La vía permanecerá cerrada hasta la noche del domingo.
La planificación del transporte público es tan importante como una reforma migratoria
Serie La lombriz solidaria

A medida que crece la población, crecen las las necesidades de todo tipo: vivienda, escuelas, comercios y, por supuesto, transporte.

Las ciudades también crecen, lógicamente.

A lo largo de los años, hemos visto la transformación de ciudades debido a su crecimiento y a los respectivos ajustes para facilitar el transporte.

La ciudad de México y Los Angeles son dos buenos ejemplos.

Si vemos mapas de estas ciudades, notaremos verdaderas “telas de arañas” de viaductos o carreteras internas.

Aún así, trasladarse de un lado a otro en estas ciudades y en otras es un dolor de cabeza. Nos pasamos horas en el carro.

Recuerdo que viajar del centro de California al sur —digamos a San Diego— era una experiencia algo complicada pues queríamos evitar los atascamientos en la zona de Los Angeles. La Carretera 5 siempre parecía abarrotada de trailers y carros de todo tipo.

Pero fuera de la hora pico, o “rush hour”, uno podía pasar por esa zona sin mayores problemas, incluso la carretera 405 era antes algo más tranquila. Solo había que planificar el viaje para circular por allí fuera del horario más complicado.

Pero ya ni eso alcanza. Desde hace al menos una década, el tráfico ha crecido de tal manera que de nada sirve planificar un viaje tratando de evitar el congestionamiento vehicular.

Y cerca de Los Angeles… ¿Alguien viajó por las carreteras 10 ó 210 en horas de trabajo? ¡Un infierno!

Este problema ya está afectando incluso las zonas rurales. Hasta hace poco, me divertía burlarme de mis amigos “urbanos” diciéndoles que yo viajaba 50 minutos pero recorría 50 millas, no 5 como ellos en ese mismo tiempo.

Resulta que el crecimiento del tráfico automotriz es de tal magnitud que incluso en el centro de California viajar por carretera se está convirtiendo en una pesadilla.

Por ejemplo, la carretera 99, extensión de la número 5 que atraviesa Los Angeles, y que une el sur del estado con la capital, Sacramento, es un permanente desfile de trailers. A esto se suman las constantes reparaciones —el peso de los camiones deteriora rápidamente los caminos.

O sea que además del tráfico, las maquinarias y desvíos hacen que la circulación sea más lenta y complicada.

La turística ciudad de San Francisco tampoco puede evitar este proceso incesante de deterioro urbano. Atravesar el puente que une Oakland con San Francisco ha dejado de ser una experiencia “normal” y los viajeros deben estar armados de paciencia para vivirla.

Esta tendencia parece no detenerse y el aumento del tráfico es perjudicial, no solo por las carreteras sobrepobladas de vehículos y las demoras, sino por el increíble aumento de la contaminación, las horas perdidas tras el volante y el mal humor de los pasajeros.

Es imprescindible el desarrollo de más y mejor transporte público.

Una de las razones por las que el tren, por ejemplo, no se ha desarrollado más, es por la oposición de los intereses ligados a la industria automotriz y sus aliados en el Congreso, particularmente los politicos republicanos, partidarios de privatizar todo: transporte, educación, salud, etc.

Hace poco, el congresista de Visalia, California, Devin Nunes, propuso usar el dinero destinado al futuro tren rápido a mejorar las carreteras. O sea, más cemento para que más y más chatarra circule lentamente sobre él. Y de paso, Nunes, un Republicano enemigo del transporte público, buscaba así minar el proyecto del tren rápido de California. Este proyecto me permitirá viajar de Fresno a San Francisco en menos de una hora. Por Amtrak, se necesitan actualmente casi cuatro horas para hacer ese recorrido. Y en carro no se sabe exactamente,  debido al tráfico y las permanentes demoras en el camino.

La planificación del transporte público es tan importante como una reforma migratoria, aunque no lo parezca. A la hora de pensar por qué candidato político votar, es importante ver qué piensan al respecto. No olvidemos que “ahí está el detalle”.

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July 18 2014, 4:53 PM Por: Luis Manuel Ortiz

Brownsville, Texas.- Desde hace tres o cuatro semanas se volvió “trending” en los medios de comunicación la noticia de algo que ya existía pero de pronto adquirió sorpresiva popularidad: la gran cantidad de niños que llegan solos a la frontera de Estados Unidos procedentes de América Central y en menor cantidad también de México.

La mayoría de ellos son detenidos en la frontera de Texas con México y conducidos a Arizona y California, principalmente, donde quedan alojados en diferentes sitios tales como centros comunitarios o religiosos en espera de que comparezcan ante un juez de inmigración el cual decidirá su destino, que en la mayoría de los casos será, inevitablemente, la deportación.

Esta situación ha provocado que, por un lado, surjan movimientos de defensa de esas criaturas exigiendo que se les conceda un trato más humano y considerado y, por el lado opuesto, de quienes exigen que se les deporte de inmediato y que se “refuerce” la frontera para evitar que “el país siga siendo invadido por los ilegales”.

Pero esta columna no pretende ni informar ni hacer un repaso de todos los hechos porque de eso ya se han encargado y sin duda continuarán haciéndolo durante un largo tiempo los medios. Aquí lo importante es el fondo social y político que existe, dentro y fuera de Estados Unidos, en este fenómeno.

Al conocerse este fenómeno, los rivales del presidente Obama aprovecharon la ocasión y alzaron la voz de inmediato en su contra culpándolo de crear las condiciones para que esto suceda. Incluso, la excandidata a la vicepresidencia, Sarah Palin, cual si gozara de gran prestigio y capital político, pidió la destitución oficial de Barack Obama.

“Basta ya de los años de abusos de este presidente. Su crisis fronteriza es la última gota“, escribió Palin en el portal de Internet Breitbart y sugirió que el presidente deliberadamente dejó la frontera entre México y EU sin la supervisión adecuada. “La apertura de nuestras fronteras a una avalancha de inmigrantes ilegales es deliberada”, agregó.

No es con el intento de defender a Obama –que para nada necesita de mis defensas- si digo que resulta ridículo que alguien lo acuse de semejante cosa. La frontera sur de Estados Unidos ha sido por décadas, es y seguirá siendo, una coladera permanente por el que ingresan miles de indocumentados.

Pero si de juego político se trata, Obama también manoteó los dados y pidió al Congreso 3,700 millones de dólares “para hacer frente a la crisis humanitaria generada por la llegada masiva de niños a la frontera sur”.

Esos fondos permitirían aumentar el número de jueces de inmigración, ampliar la vigilancia fronteriza y ayudar a los gobiernos de Centroamérica a lidiar con los adultos y menores repatriados, así como a desarrollar una campaña para disuadir a las familias de enviar a sus niños a Estados Unidos.

Ciertamente, para Estados Unidos –y obvio que eso a nadie sorprende y que incluye a los extremistas de un lado y de otro, es decir los que piensan como Palin y como Obama- lo más importante es detener la llegada de inmigrantes irregulares. Sería la situación ideal, pero es infinitamente utópica. Tan irreal como Batman y El Hombre Araña. A pesar de ello, Washington continuará persiguiéndola aunque jamás lo consiga.

Pero lo que Estados Unidos y los norteamericanos comunes y corrientes nunca harán es reconocer la responsabilidad –enorme- que tienen en las causas que provocan la inmigración de indocumentados. ¿Habrá un día en que el norteamericanos medio reconozca que sus grandes empresas se enriquecen pero al mismo tiempo empobrecen a los países donde se establecen y que de allí llega la mayoría de los indocumentados? ¿Se pondrán a pensar en que los niños que hoy llegan solos e indocumentados pertenecen a familias miserables y quebrantadas desde los tiempos de la guerras civiles centroamericanas que Estados Unidos financió para combatir a un comunismo que más que amenazar a esos pueblos amenazaba a sus empresas? Pero debo aceptarlo: es demasiado pedir que lo reconozcan…

Luis Manuel Ortiz. Miembro del Salón de la Fama de la Arizona Newspaper Association. ortiz_luismanuel@yahoo.com. http://ortizluismanuel.wordpress.com








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July 16 2014, 6:22 PM Por: Dr. Nelson A. Castillo

En mi columna Consulta Migratoria®, contesto la pregunta de una lectora que desea saber cómo recuperar una fianza migratoria.
Cada caso es distinto y las respuestas varían según el historial migratorio de cada persona. Aquí respondo de forma general a sus dudas. Por favor consulten con un abogado de inmigración para recibir asesoría legal personalizada antes de comenzar cualquier trámite.

Vivo en Chicago y recientemente un juez de inmigración me otorgó la residencia permanente. Mi tío anteriormente pagó una fianza de $6,500 para que pudiera estar libre mientras estaba pendiente mi caso de deportación. ¿Cómo puede mi tío recuperar la fianza que pagó por mí? -Doris A.

Doris, felicidades por haber ganado tu caso en la corte de inmigración.

Tu tío debe contactar la oficina local del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, siglas en inglés) y mostrarle la orden del juez que te otorgó la residencia permanente. Además, él tiene que pedirle a ICE que autorice la cancelación de tu fianza y que le devuelvan su dinero.

Al aprobar su solicitud, ICE enviará el Formulario I-391, Notificación – Cancelamiento de Fianza Migratoria (Notice - Immigration Bond Cancelled, en inglés), a tu tío y al Centro de Gestión de la Deuda (Debt Management Center, en inglés) del Departamento de Seguridad Interna de EE.UU. (DHS).

Tu tío luego tendrá que enviar el Formulario I-391, el original del Formulario I-305, Recibo del Oficial de DHS – Dinero Estadounidense Aceptado Como Fianza (Receipt of DHS Official - US Cash Accepted as Security, en inglés), y una copia del Formulario I-352, Contrato de Fianza (Bond Contract, en inglés), a la siguiente dirección:

Debt Management Center

Attention: Bond Unit

P.O. Box 5000

Williston, VT 05495-5000

ICE tuvo que haber dado a tu tío los Formularios I-305 y I-352 cuando él pagó el dinero de la fianza.

Si tu tío no tiene el original del Formulario I-305, tendrá que enviar el Formulario I-395, Declaración Jurada en Lugar de Recibo Perdido de Garantías Aceptadas Como Fianza por ICE (Affidavit in Lieu of Lost Receipt of United States ICE for Collateral Accepted as Security, en inglés), debidamente notarizado al Centro de Gestión de la Deuda. Pueden encontrar el Formulario I-395 en la siguiente página web: http://www.ice.gov/news/library/forms/.

Una vez que los formularios correspondientes sean procesados por el Centro de Gestión de la Deuda, tu tío recibirá un reembolso del monto inicial de la fianza y los intereses acumulados durante el tiempo que la fianza estuvo en vigor.

Les recomiendo que envíen los documentos al Centro de Gestión de la Deuda por medio de un servicio de correo con recibo de entrega, que permite saber cuando llegaron los documentos a su destino y quien los recibió.

El proceso de recuperar la fianza tomará varias semanas. Mientras esperan por una respuesta, pueden llamar al (802) 288-7600 para preguntar el estatus de su solicitud para recuperar la fianza migratoria.


Para más información y consejos de inmigración, lea mi blog www.InmigracionHoy.com.

Envíe sus preguntas a preguntas@consultamigratoria.com.  Incluya información detallada sobre su situación para mejor responder sus preguntas.
 

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July 15 2014, 6:50 PM Por: Juan José Solís Delgado

Finalmente, Enrique Peña Nieto promulgó la ley secundaria en materia de telecomunicaciones y radiodifusión que lamentablemente va en contra de lo establecido en la Constitución Política: el fin de los monopolios. Esta ley reglamentaria redactada entre las oficinas de Televisa y los Pinos, lejos de poner un límite a las empresas preponderantes, es una vía para que incrementen su influencia y poder económico.

La ley es simplemente una simulación del gobierno de Enrique Peña Nieto por «hacer creer» que tiene la firme intención de establecer equilibrios entre las grandes empresas monopólicas. La letra firme de dicha normatividad promulgada, permite la expansión de la empresa Televisa en radiodifusión (radio y televisión) y entrar de lleno al sector de las telecomunicaciones.

Televisa gana porque podrá tener mayor concentración en el mercado de la televisión de paga, pues seguramente pronto buscará perder el estatus de “preponderante” al definir su influencia por sector y no por servicio. Gana también porque al dejar de ser preponderante no se verá obligada a compartir su infraestructura con los nuevos concesionarios. Gana Televisa porque se amplía el margen de venta de espacios publicitarios, sin considerar los infomerciales. Y gana sobre todo, porque podrá competir con las empresas de Carlos Slim en condiciones de desigualdad, es decir, toda la protección y beneficios para Televisa y todas las limitantes y sanciones para Telmex–Telcel.

Era obvio que la ley beneficiara a la empresa Televisa, ésta invirtió recursos multimillonarios y tiempo aire para llevar a Enrique Peña Nieto a la silla presidencial. Tarde o temprano cobraría la factura. Pero el problema es que la ambición de este tipo de empresarios aniquila el derecho de los ciudadanos a tener mejores contenidos en la televisión.

El gobierno federal ha emprendido una campaña propagandística para exaltar los supuestos beneficios de la Reforma con argumentos como: a partir del 2015 ya no se pagará larga distancia nacional, los usuarios podrán cambiarse de compañía celular, se podrá consultar el saldo sin costo, el crédito del prepago durará al menos un año, habrá internet gratuito… y sólo de refilón apenas imperceptible refiere que se podrá ver los canales de TV abierta en los servicios de televisión de paga. Si analizamos dichos “beneficios” fácilmente podríamos concluir que para ello no se necesitaba una reforma, simplemente bastaba con respetar la ley y normar a las empresas.

Pero sabemos que el tema es más complejo de lo que el mismo gobierno quiere minimizar. La reforma en telecomunicaciones, es la implementación de un marco legal que permitirá que la empresa Televisa y sus filiales (socios) crezcan sin límite bajo el amparo de la ley. Con ello, difícilmente vamos a tener competidores en materia de radio y televisión, pues la industria de producción de contenidos y exhibición de publicidad está controlada por la empresa de Emilio Azcárraga y prácticamente ninguna empresa independiente podrá tener el poder de penetración que actualmente tiene Televisa.

Es falso que la reforma sea en beneficio para los ciudadanos mexicanos, en realidad la Reforma se escribió con objetivos definidos, nombres y apellidos: frenar a Carlos Slim y expandir a Emilio Azcárraga. El primero está jugando un juego de inteligencia (del que nos ocuparemos en una siguiente entrega) al vender activos de Telmex–Telcel, para quitarse de encima la etiqueta de “proponderante” y así crecer dándole vuelta a la ley, el segundo, sigue y seguirá haciendo la televisión que tanto le ha gustado al PRI en los últimos años: televisión para jodidos.

Ecos…

El regreso del PRI al gobierno no es sólo el retorno de una clase política de militantes disciplinados, sino más bien es la llegada de la élite y el establishment que por años ha definido el rumbo del país. Aquella idea de Emilio Azcárraga Milmo de hacer televisión para «jodidos» persiste en la idea política de los nuevos gobernantes: la televisión debe ser un instrumento de control y enajenación. No importa que Carlos Slim tenga mayor poder económico, pues sus millones de dólares no consiguen el efecto de la televisión: inventar un presidente de papel que sólo puede expresarse con la ayuda del teleprompter.







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July 15 2014, 1:07 PM Por: Human Rights Watch

Por: Jo Becker, directora de defensa de los derechos del niño de Human Rights Watch.

El Congreso de Bolivia aprobó un desacertado proyecto legislativo que permitiría que niños de apenas 10 años puedan trabajar legalmente. Si el presidente Morales promulga el proyecto, aprobado por el Congreso la semana pasada, Bolivia se convertirá en el único país del mundo con una edad legal mínima para trabajar tan baja.

Los promotores del proyecto sostienen que en Bolivia los niños necesitan trabajar debido a las necesidades económicas que padecen, y que reducir la edad mínima laboral puede ayudarles a enfrentar la situación de extrema pobreza. Pero el trabajo infantil no es la solución a la pobreza, y las investigaciones sobre el tema demuestran que de hecho la perpetúa. Los menores que trabajan tienen mayores probabilidades de no recibir educación formal y quedan condenados a toda una vida de trabajos mal remunerados.

El proyecto legislativo de Bolivia contempla ciertas “garantías”, como el consentimiento de los padres y la participación voluntaria de los menores. Sin embargo, el consentimiento “voluntario” no significa demasiado en el caso de niños de 10 años. A través de mis investigaciones, pude comprobar que los niños pequeños muy pocas veces pueden resistir las presiones familiares para que trabajen. Una joven que entrevisté en Marruecos, por ejemplo, debió tolerar golpizas de su empleador y trabajar jornadas extenuantes porque se sentía obligada a ayudar a su familia.

El proyecto estipula además que el trabajo desempeñado por niños pequeños no podrá interferir con su educación. No obstante, los estudios indican que incluso cuando los menores que trabajan tienen acceso a la escuela, su educación se ve afectada. Los niños que trabajan a menudo están demasiado cansados para completar la tarea o asistir con regularidad a clases, y son mucho más propensos a abandonar la escuela.

El trabajo infantil puede considerarse una solución a corto plazo para las dificultades económicas, pero es en realidad una causa de la pobreza. Las personas que comienzan a trabajar en la niñez llegan a la edad adulta con un menor nivel educativo e ingresos inferiores y tienen mayores probabilidades de enviar a sus propios hijos a trabajar, perpetuando así el ciclo de pobreza de una generación a otra.

La decisión de Bolivia aparta al país de la tendencia en el resto del mundo. Otros países han abordado exitosamente el trabajo infantil y la pobreza ampliando las oportunidades educativas, otorgando a las familias pobres transferencias de efectivo para que pueden mitigar las apremiantes necesidades económicas que con frecuencia las llevan a enviar a sus hijos a trabajar, y aplicando rigurosamente las leyes sobre trabajo infantil.

Es entendible que las familias pobres se inclinen por enviar a sus hijos a trabajar para que puedan traer comida a la mesa. Si la ley además dice que esto está bien, será mucho más probable que lo hagan. En vez de facilitar el trabajo infantil, el gobierno boliviano debería invertir en soluciones genuinas que permitan que los niños y sus familias superen la pobreza. El presidente Morales no debería autorizar un proyecto de ley erróneo.







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July 11 2014, 8:33 PM Por: Dr. Nelson A. Castillo

En mi columna Consulta Migratoria®, contesto la pregunta de un lector que desea reunificarse con su hijo menor de edad que esta detenido por autoridades migratorias en los Estados Unidos.
Cada caso es distinto y las respuestas varían según el historial migratorio de cada persona. Aquí respondo de forma general a sus dudas. Por favor consulten con un abogado de inmigración para recibir asesoría legal personalizada antes de comenzar cualquier trámite.

Soy guatemalteco y he vivido ilegalmente en los Estados Unidos por los pasados 13 años. Mi hijo de 12 años recientemente fue agarrado por inmigración cuando intentaba entrar al país de forma ilegal. Ahora él se encuentra en un albergue del gobierno y quiero reclamarlo. En su columna de la semana pasada, usted mencionó que había que llenar un paquete de reunificación familiar para reclamar a un niño. ¿Que información me van a pedir? ¿Puedo reclamar a mi hijo aunque estoy viviendo ilegalmente en los Estados Unidos? –Juan A.

Juan, siento mucho que tu hijo esté detenido. Un padre indocumentado puede reclamar a su hijo menor no acompañado si llena los debidos requisitos, incluyendo demostrar que puede cuidar a su hijo.

La Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR, siglas en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos se encarga de cuidar a los niños y si es posible, reunirlos con sus padres, parientes cercanos u otra persona o entidad calificada para cuidar al menor no acompañado. Los padres, estén aquí legalmente o no, tienen primer preferencia en el orden de prioridad de los posibles patrocinadores de un niño que está bajo la custodia del ORR.

Un padre o guardián legal deberá completar un Paquete de Reunificación de Padres (Parent Reunification Packet, en inglés) que consiste de varios documentos, incluyendo lo siguiente:




  1. Solicitud de reunificación familiar (Family Reunification Packet Application, en inglés). Este documento requiere la información biográfica del padre o guardián legal y la del menor no acompañado. También, requiere la dirección y teléfono del padre y/o patrocinador financiero del niño, y la dirección donde el niño irá a vivir. Además, requiere que se liste la información del patrocinador financiero del niño y los datos de todas las personas que ocupan la casa donde vivirá el menor, su estado de salud e historial criminal, si aplica.
  2. Formulario I-134, Carta de Sostenimiento (Affidavit of Support, en inglés). Este formulario sirve para demostrar que el menor no acompañado tiene patrocinio y no se convertirá en una carga pública mientras se encuentre en los EE.UU. El documento requiere datos biográficos del patrocinador, su dirección actual, e información laboral y financiera, entre otras cosas.
  3. Acuerdo del patrocinador sobre los términos de libertad (Sponsor’s Agreement to Conditions of Release, en inglés). Al firmar este documento, el padre o guardián legal se compromete hacer varias cosas, incluyendo proveer para el bienestar físico, mental y económico del menor; llevar al menor a cualquier cita requerida por el Gobierno federal, incluyendo audiencias en la corte de inmigración; asegurar que el menor se reporte para ser deportado de los EE.UU. si así se le ordena; y reportar cualquier cambio de dirección no más de cinco días después del cambio.
  4. Autorización para la divulgación de información (Authorization for Release of Information, en inglés). El ORR hará una investigación minuciosa de todo padre que solicite reunificación con su hijo. Por ejemplo, el ORR puede llamar a su empleador para verificar su empleo. Al firmar la autorización, usted le está dando permiso a su empleador para que divulgue su información laboral al ORR.

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July 10 2014, 7:59 PM Por: Human Rights Watch

Bill_FrelickPor Bill Frelick, Director del Programa de Refugiados de Human Rights Watch
Llamar a alguien “migrante ilegal” es tan absurdo como hablar de “persona ilegal”. Pese a ello, el término aparece una y otra vez en los principales medios de comunicación. 
El periódico The New York Times se refirió recientemente al “aumento de migrantes ilegales de América Central a lo largo de la frontera del Sur de Texas”. La BBC y otros medios europeos también informan sobre “migrantes ilegales” en el Mediterráneo y en las fronteras externas de la UE.

El término “migrante ilegal” implica que un acontecimiento particular en la vida de una persona, como cruzar irregularmente una frontera internacional o permanecer en un país una vez vencido el período de la visa, asigna irreversiblemente a esa persona un carácter ilegítimo o delictivo.
La migración no autorizada constituye en realidad un ilícito civil, y no un delito penal, contrariamente a lo que sugieren a menudo las noticias difundidas en la prensa.

El término “ilegal” contribuye además a profundizar los prejuicios con respecto a los ciudadanos de un determinado país o las personas de una raza en particular. Insinúa erróneamente que las personas que cruzan una frontera no tienen derechos. Esto simplemente no es así: tanto la legislación de los países como el derecho internacional establecen garantías y derechos específicos para los migrantes, incluido el derecho al debido proceso legal, a solicitar asilo y a no ser detenidos arbitrariamente.

Por todos estos motivos, recomendamos el uso de términos que reflejen más acertadamente la situación de estas personas, como “inmigrantes indocumentados” o “migrantes irregulares”. Recientemente, la Plataforma para la Cooperación Internacional sobre Inmigrantes Indocumentados publicó un folleto donde se propone un vocabulario alternativo para referirse a los migrantes de manera más precisa y humana. La Asamblea General de las Naciones Unidas, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), la Comisión Europea, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) e importantes grupos de medios ya han adoptado o emitido recomendaciones similares. Como ha sido señalado por estas organizaciones, el uso del término “ilegal” para migrantes y otras personas podría ser incorrecto y sin duda niega su condición humana.

Al desistir de la calificación “ilegal”, un medio respetable como The New York Times no solo adecuaría su labor periodística a la práctica internacional — y a sus propios lineamientos — sino que además demostraría sensibilidad ante las difíciles circunstancias de los migrantes y su dignidad como seres humanos.

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